Formación
Formación Inicial
El período de formación inicial tiene una duración de cuatro años y consta de tres etapas: Aspirantado, Postulantado y Noviciado.
Aspirantado
Es un tiempo de discernimiento vocacional, en el que la aspirante conoce la vida comunitaria y la espiritualidad propia de la congregación, profundizando al mismo tiempo en el sentido de su vocación.
Postulantado
Es una etapa de preparación para el noviciado, en la cual la candidata confirma su llamado y su idoneidad para la vida religiosa. Durante este período, las postulantes participan activamente en el apostolado, especialmente en las obras de acción social de la congregación.
Noviciado (2 años)
수Es el inicio formal de la vida religiosa, durante el cual la novicia estudia y asume profundamente los tres consejos evangélicos —castidad, pobreza y obediencia—, integrándose plenamente en la vida comunitaria. Este período prepara a las novicias para una vida de misión y servicio, de acuerdo con el carisma de la congregación.
Período de Votos Temporales
El período de votos temporales tiene una duración aproximada de seis años, desde la profesión inicial hasta la profesión perpetua. Durante este tiempo, las hermanas profundizan en la integración de la oración, la vida comunitaria y el servicio apostólico, interiorizando cada vez más la esencia de la vida consagrada y fortaleciendo su compromiso con la vida profesada.
Este período se centra especialmente en vivir y encarnar el carisma y la espiritualidad de las Hermanas de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, acogiendo el espíritu fundacional e integrándolo con la vocación y espiritualidad personal de cada hermana. A través de este proceso, se consolida firmemente su identidad como miembros de la congregación.
Este período se centra especialmente en vivir y encarnar el carisma y la espiritualidad de las Hermanas de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, acogiendo el espíritu fundacional e integrándolo con la vocación y espiritualidad personal de cada hermana. A través de este proceso, se consolida firmemente su identidad como miembros de la congregación.
Período de Votos Perpetuos (Formación Permanente)
La profesión perpetua es un compromiso solemne mediante el cual la religiosa entrega toda su vida a Dios. La hermana que ha emitido sus votos perpetuos asume una responsabilidad tanto hacia la comunidad religiosa como hacia la Iglesia, esforzándose por su propia santificación y creciendo continuamente en el amor y el servicio.
La formación en la vida religiosa es un camino de crecimiento permanente. A lo largo de los años de vida consagrada, cada hermana está llamada a profundizar constantemente su desarrollo espiritual, intelectual y apostólico, manteniéndose atenta a los desafíos de un mundo en constante cambio.
Por ello, incluso después de la profesión perpetua, la congregación ofrece formación permanente, que incluye programas periódicos de renovación (como un mes de actualización espiritual) y períodos prolongados de formación, de hasta seis meses, en momentos determinados, con el fin de acompañar el crecimiento continuo de sus miembros.
La formación en la vida religiosa es un camino de crecimiento permanente. A lo largo de los años de vida consagrada, cada hermana está llamada a profundizar constantemente su desarrollo espiritual, intelectual y apostólico, manteniéndose atenta a los desafíos de un mundo en constante cambio.
Por ello, incluso después de la profesión perpetua, la congregación ofrece formación permanente, que incluye programas periódicos de renovación (como un mes de actualización espiritual) y períodos prolongados de formación, de hasta seis meses, en momentos determinados, con el fin de acompañar el crecimiento continuo de sus miembros.