Kazajistán es una tierra marcada por una historia dolorosa, donde en 1937, bajo el antiguo régimen de la Unión Soviética, alrededor de 120.000 personas de origen coreano (Koryo-saram o Koryoin), junto con polacos, balkarios, alemanes, búlgaros y ucranianos, fueron deportados por la fuerza.
Reconociendo la importancia de esta región para la proclamación del Evangelio, la Iglesia y el Vaticano han alentado el trabajo misionero en este territorio, viéndolo como un puente para la comunión y la reconciliación con los musulmanes de Asia Central. En respuesta a este llamado, en mayo de 2010 fuimos enviadas a la región de Taldykorgan, abrazando el espíritu de “hacernos todo para todos” (1 Co 9,22). Allí servimos a la comunidad mediante la asistencia litúrgica en las parroquias, las visitas a las comunidades (estaciones secundarias), el cuidado de enfermería y los servicios de salud, ofreciendo apoyo a quienes más lo necesitan.
Para fomentar la comunión y el encuentro, establecimos una clase de lengua coreana, respondiendo a la solicitud de los Koryo y de jóvenes interesados en aprender el idioma. Además, para quienes sienten hambre de la Palabra de Dios, compartimos la vida iluminada por la Escritura a través de la traducción al ruso de «Lectura Bíblica Bendita». Por medio de estos esfuerzos, continuamos la misión de anunciar el Evangelio, ayudando a las personas a encontrar su camino y a renovar sus fuerzas en la Palabra del Señor.
Misiones en el Extranjero-Kazajistán
Misiones en el Extranjero-Kazajistán
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Apostolado Interno 본원/농사사도직/노년기사도직
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